¡Este año sí!

Como cada año por estas fechas llega el momento de mirar hacia adelante y definir los objetivos para el siguiente período. Tenemos claro qué queremos modificar y cómo lo vamos a hacer.

Normalmente usamos una expresión: «Este año sí», que implica que la intención no es nueva, ya la teníamos en años anteriores, pero por causas misteriosas no habíamos logrado.

Pasan los días y semanas, y lentamente, tal vez debido a la sobrecarga de estímulos, a nuestra escasa capacidad para la «multitarea» o por las constantes notificaciones de nuestros teléfonos (cualquier excusa es buena) vamos olvidando lo que nos habíamos propuesto. Perdemos nuestro foco, nuestra concentración se desvía en otros estímulos, y cuando nos damos cuenta, ya no cumplimos con lo que queríamos lograr.

La claridad que tenemos cuando definimos nuestros objetivos se va difuminando conforme avanzan los días. Las rutinas, nuestros hábitos diarios, el exceso de trabajo, las obligaciones, entre otros obstáculos que nos aparecen, se comen todo nuestro tiempo y concentración. Al finalizar nuestra jornada, nos culpamos por no haberlo logrado: «otra vez sin ir al gimnasio», «ya no hice la llamada que quería», «no tuve tiempo de leer», «ya es tarde, mejor mañana, cuando haya descansado».

Después de repetir las mismas frases numerosas veces, aceptamos que «no es el momento», y posponemos nuestros objetivos para «cuando tenga tiempo», «cuando baje la carga de trabajo», «tal vez en vacaciones»… Y llega un nuevo año, un nuevo enero, y tras hacer recuento de nuestros logros, de lo que no hicimos, y de lo que sigue, volvemos a tomar la misma determinación: «Este año sí». Círculo cerrado. Repetimos exactamente lo mismo que el año anterior.

Hay una cuestión que ya conocemos, pero que parecemos olvidar, algo que debemos preguntarnos: ¿Qué vas a hacer diferente esta vez?

A partir de esa pregunta, surgen nuevas posibilidades. Tal vez generar una estrategia, llevar a cabo un plan de metas, establecer nuestras prioridades, clarificar nuestros límites o asegurar que los objetivos que queremos cumplen con las condiciones de toda M.E.T.A. (Medibles, Específicos, en Tiempo y Alcanzables).

«Hay una cuestión que ya conocemos, pero que parecemos olvidar, algo que debemos preguntarnos: ¿Qué vas a hacer diferente esta vez?»

El Coaching profundiza en el «darse cuenta» del que hablábamos al principio. Tomar conciencia de nuestras acciones, de nuestras intenciones, del nivel de compromiso con nosotros mismos, con nuestros valores, con lo que queremos lograr, así como de la responsabilidad para asumir los precios a pagar para lograrlo. Porque detrás de cualquier objetivo que queremos conseguir hay precios a pagar. Puede ser tiempo, dedicación, dinero, esfuerzo, constancia… Es importante que seamos honestos con nosotros mismos y evaluemos si estamos dispuestos a pagar dichos precios. De otro modo seguiremos sin alcanzar nuestras metas, y lo que es peor, engañándonos a nosotros mismos.

Atrévete a preguntarte ¿Qué vas a hacer diferente esta vez?
Analiza, pregunta, reflexiona, prioriza, y elige.

Desde AV Coaching deseamos que cumplas tus metas este 2017. Y que sea la última vez que te dices: «Este año sí».

#IniciaTuCamino

#IdentificaYLogra

AVCoaching

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